Pueden pasar meses, años. Pero tu puta "sonrisa inolvidable" me caga la vida cada vez que puede.
No eres tú, querido Agosto. No son tus ojos, ni tus manos, ni tu cara lo que me hace daño, sino tus nauseabundos sentimientos hacia otra, lo que me hace ir a la mierda como ahora.
Es el amor puro, incondicional, y meloso que le brindas a una que no se lo merece. Son los celos. Es la envidia que me pudre el alma lo que me tiene así. Llorando tu ida, tus desaires y tu corazón enamorado.
Pero gracias querido, por devolverme lo que habia perdido. Sentimientos, emociones.
Gracias por salvarme de las matemáticas, y ser denuevo culpable de mis 69s en diferenciado.
Ahora sí.
Puedo escribir.
valeska.-
sábado, octubre 25
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario